Por LEANDRO GÓMEZ
Luego de haber incluido las preguntas para los que aparecen al momento como los principales espacios electorales -Frente de Todos, Juntos por el Cambio y La Libertad Avanza-, estas son las preguntas pensadas con un enfoque de la situación general, en especial para las primarias presidenciales.
¿Será una campaña en la que se mire más al futuro? Si es así, ¿cuál será la perspectiva de país? ¿Diez años? ¿Veinte? ¿Cincuenta? ¿O primará el cortoplacismo?
¿Cuál será el nivel de participación y de voto en blanco/anulado en las primarias? ¿Habrá una nueva buena elección de “Clemente”, como en 2001?
¿Qué legitimidad le dejaría a la elección una performance elevada de voto negativo? ¿Cuánto cambio de voto habrá entre la PASO y la elección general?
¿Hay espacio para alguna sorpresa en los precandidatos a presidente? Entendemos por sorpresa a alguien que no sea (por orden alfabético) Bullrich, Cristina, De Pedro, Kicillof, Massa, Milei, Rodríguez Larreta, Scioli
¿Alguna figura fuera del radar podría atravesar y cautivar a distintos sectores sociales, o la “grieta” volverá a ser protagonista, como en 2015 y 2019? ¿Será una elección para los negociadores o para los conflictivos?
¿La decisión final del electorado –ya en la primera vuelta, ya en el ballotage– podría derivar en decisiones acaso imprevistas, impensadas semanas antes? Si llegan los candidatos con propuestas más extremas, ¿cuántos cambios en la decisión del voto podría haber a último momento?
¿Patricia Bullrich, Cristina Kirchner (o Wado de Pedro, o Axel Kicillof) y Javier Milei serían considerados por los electores como los candidatos ubicados más a los extremos? Si eso ocurre, ¿quiénes serían eventuales beneficiarios?
Alberto Fernández renunció a buscar su reelección. Cristina Fernández de Kirchner y Mauricio Macri renunciaron a competir. ¿Qué papel les quedará para el futuro? ¿Hasta dónde podrán influir en sus espacios? ¿La mano de hierro de Cristina en el peronismo nacional se diluiría en caso de una derrota electoral a nivel país, máxime con muchos gobernadores ganando a escala local? ¿O una derrota digna de un candidato que cuente con su respaldo le daría aire a su liderazgo en el movimiento?
¿Los gobernadores están muy tranquilos y seguros en sus territorios? Salvo Gerardo Morales y Juan Schiaretti, que no pueden ser reelectos, ¿ninguno buscará finalmente integrar una fórmula presidencial?
¿Tampoco ex gobernadores buscarían protagonismo? ¿Juan Manuel Urtubey y Claudia Ledesma Abdala de Zamora serían la excepción?
¿La política y su pragmatismo harán de las suyas, y brindará alianzas sorprendentes, incluso entre dirigentes –o aspirantes a serlo– que hasta ayer nomás se descalificaban?
Comentarios
Publicar un comentario