Estimada, estimado lectora/lector. Recuerde que al leer esta columna, algunas de las preguntas ya podrían carecer de sentido. La política argentina, hecha por políticos argentinos, no da descanso a la hora de sorpresas.
Estas son las preguntas que al momento se plantean al hacer foco en el espacio La Libertad Avanza, donde el diputado por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el economista -autotitulado libertario- Javier Milei, ayer un outsider de la política, ejerce su liderazgo con total hegemonía.
El aparente fenómeno social que lleva a que Javier Milei crezca en estudios de intención de voto, ¿seguirá creciendo hasta llevar a La Libertad Avanza al primer o segundo lugar en cantidad de votos como frente o alianza –no sólo como precandidato individual–? En otras palabras: ¿serán Milei y su fuerza un amenaza real para el Frente de Todos y Juntos por el Cambio, o finalmente se diluirá con la cercanía de las PASO?
Si se siguen imponiendo los oficialismos provinciales, ¿el discurso “anti casta” le terminará dando buenos resultados a Milei? ¿Hasta qué punto hay desapego a las figuras “de la política tradicional”, más allá de que se voto distinto en elecciones provinciales que en nacionales?
¿Se llegará a una deriva con componentes semi violentos, en la que Milei podría quedar asemejado a Jair Bolsonaro o Donald Trump, por ejemplo?
En el caso de que Milei llegase a la Presidencia, y suponiendo que él pueda estar a la altura de la demanda, ¿el resto de sus seguidores lo estarían también? ¿Quiénes serían sus ministros, sus secretarios, sus funcionarios dependientes directos en Presidencia?
¿Con quiénes formaría su equipo Javier Milei? ¿Victoria Villarruel, Ramiro Marra, Carlos Kikuchi, Karina Milei y quién más? Ante la necesidad de sumar cuadros, ¿quiénes podrían sumarse?
Si bien la elección debe estar garantizada por las autoridades de mesa, ¿tiene La Libertad Avanza 100 mil fiscales para las PASO y las presidenciales? ¿Llegará a 50 mil fiscales?
Si Milei suma, de mínima, 15 puntos en las PASO, ¿qué efecto inmediato tendría ello en la economía?
Si Milei suma menos de 15 puntos en agosto, ¿cuántos votos podría retener en la elección de octubre? ¿Cuántos votos quedarían sin candidato si Patricia Bullrich no se impone en la interna de Juntos por el Cambio?
¿Qué posibilidades hay de que Milei diga cosas como la del comercio de órganos humanos para que –consciente de sus eventuales/probables limitaciones para llevar adelante la administración del país–, al final una parte del electorado lo piense dos veces y decida no votarlo? ¿Realmente él propiciaría “mecanismos de mercado” para casi sustituir, al menos de hecho, al INCUCAI?
Un parlamento nacional opuesto a Milei, ¿hasta dónde le facilitaría leyes de ese tenor?
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