La política argentina en general, y también la política electoral, suele otorgar novedades y noticias casi todos los días. Máxime cuando el cierre de frentes y de listas está a 40 días de distancia. Por ello, es probable que algunas de las preguntas planteadas en esta columna carezcan de sentido al momento de su lectura, o incluso, ya tengan respuesta concreta otorgada por el devenir institucional, político y/o económico.
Las que siguen son algunas de las preguntas que se estiman atinadas para pensar el actual momento y también el trayecto electoral del oficialismo nacional, el Frente de Todos.
¿El peronismo se prepara para competir y ganar en la elección nacional, o para una derrota, que en su mejor escenario pueda ser considerada como digna? ¿Sería un real premio consuelo mantener la gobernación de la provincia de Buenos Aires? ¿Cómo podría llegar a ser la relación Kicillof – Bullrich/Larreta/Milei?
¿Con cuántos apoyos internos llegará a la PASO de agosto el gobierno de Alberto Fernández? Fernanda Vallejos ya avisó: “Este fue el gobierno de Alberto Fernández y ojalá volvamos a tener uno de Cristina”
¿Hasta qué punto, y en caso de que la situación social y económica empeoren, Alberto Fernández podrá mantener lo que tiene hoy de poder? Al haber renunciado a presentarse en la PASO, ¿la licuación de poder, aún sin crisis descontrolada, no le será geométrica?
¿El Frente de Todos –se presume que llegará unido, con su configuración actual, a la PASO– presentará un solo candidato en la primaria, o habilitará la disputa interna? ¿Daniel Scioli obtendrá el permiso para competir?
Con una inflación anual estimada en el orden del 125 al 135%, ¿el oficialismo nacional llegará competitivo a agosto y a octubre? ¿Tiene margen para torcer el camino social, económico y financiero que está recorriendo?
Para intentar llegar con de aire a agosto y octubre, el gobierno necesitará dólares frescos y por lo tanto, del Fondo Monetario Internacional (FMI). ¿El organismo desembolsará más dinero para que esta administración intente mantener barato al dólar oficial, o guardará los fondos para la administración que tenga el favor de las urnas? El préstamo récord por 44 mil millones de dólares a la administración de Mauricio Macri le fue otorgando el 7 de junio de 2018, sólo ocho meses después de la muy buena elección legislativa que hicieron los candidatos de la por entonces marca Cambiemos en 2017.
¿Cristina Fernández hará campaña con el eventual desembolso del FMI?
¿Cristina se presentará para presidente? Lo más probable es que no. ¿Por qué volvió a instalarse en estos días esa posibilidad? Es válido considerar que es para poder manejar con mano propia la interna del frente, y eventualmente designar a dedo a un precandidato. ¿Buscará Cristina finalmente esto?
Ella se presenta aún hoy como la última garantía del kirchnerismo y del Frente de Todos –no ya del gobierno de Alberto F.–. ¿Finalmente se decidirá a competir?
¿Cómo repercutiría en el universo peronista una eventual caída al tercer lugar en la elección presidencial de octubre? El PJ es deportivo-ganar-elecciones, y nunca bajó del segundo puesto
¿Cuál puede ser el piso “definitivo”, al menos para este año, del Frente de Todos? ¿Puede caer por debajo el 30%?
Si el kirchnerismo no retiene el gobierno, ¿se convertirá en el corto plazo en un eco de lo que fue? Si cede la Nación pero mantiene la provincia de Buenos Aires, ¿seguirá siendo una fuerte voz de la política argentina?
¿El oficialismo nacional terminará definiendo entre Sergio Massa y Daniel Scioli, quienes estuvieron juntos en Brasil la semana pasada? ¿Sería una remake de la disputa de 2013, en la que un supuesto agente de inteligencia de una fuerza de seguridad entró a la casa del por entonces intendente de Tigre, quien acusó al por entonces gobernador de la provincia como responsable de esa acción ilegal?
La CGT está dividida. Si hay un solo precandidato oficialista, ¿obtendrá el favor de la totalidad de la central sindical, o ese apoyo será parcial? ¿Podría la CGT apoyar a un precandidato de otra fuerza, como Horacio Rodríguez Larreta?
En distintas notas periodísticas se mencionó que la CGT apoyaría a Sergio Massa. El condicional obedece a que los sindicalistas no hicieron explícito ningún apoyo. ¿Llegará finalmente antes de fines de junio, cuando ya deban estar definidas las precandidaturas?
Si el actual Frente de Todos pierde la elección, ya sea en un tercer puesto, en el segundo lugar, o en ballotage, ¿sería el final de la predominancia del apellido Kirchner en el peronismo? ¿O aún así en ese deportivo ganar que es el PJ, el apellido de origen croata seguiría siendo fiel sinónimo de poder? En 2015, el FPV perdió la elección, pero en un ballotage muy ajustado y CFK mantuvo centralidad, hasta que en 2017 perdió –también por poco– ante la lista de Juntos por el Cambio integrada por Esteban Bullrich y Gladys González. Dos años después, resurgió de esa derrota y logró imponer en primera vuelta su fórmula presidencial.
El discurso de CFK y sus fuertes palabras contra las ideas de Javier Milei, ¿expresan su verdadero desacuerdo con el economista, o lo trae a la vidriera para exponer las diferencias y asegurar a su electorado? ¿No le es funcional Milei al peronismo, para quitarle votos a Juntos por el Cambio? Pese a que en un eventual ballotage, podrían enfrentarse, si es que JxC quedase tercero en la primera vuelta –algo que en estos momentos no está contemplado en los estudios de intención de voto–
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